Periodoncia: cuidamos la salud de tus encías
Toda sonrisa saludable tiene un secreto bien guardado: unas encías fuertes, sanas y bien cuidadas.
En Clínica Dental Palazuelos sabemos que las enfermedades periodontales no siempre avisan; a menudo avanzan en silencio, casi sin dar señales. Por eso queremos estar a tu lado desde el primer instante:
- Te ayudamos a identificar pequeños avisos que suelen pasar desapercibidos.
- Realizamos un diagnóstico completo, adaptado a ti y a tus necesidades.
- Y te ofrecemos tratamientos de última generación para que recuperes no solo la salud, sino también la seguridad al sonreír.
Contamos con tecnología avanzada y un equipo altamente especializado, pero lo más importante es cómo trabajamos: contigo y para ti, priorizando tu bienestar para que vuelvas a sonreír con confianza.
¿Cómo darte cuenta de que tu encía no está como debería?
Los problemas en las encías suelen avanzar de forma silenciosa, y muchas veces no causan dolor al principio. Sin embargo, el cuerpo nos envía señales que podemos aprender a identificar.
A continuación te contamos los los síntomas más habituales y qué significan:
1. Encías que sangran
Si al cepillarte o usar hilo dental aparece sangrado, no deberías ignorarlo. Es una señal de inflamación provocada por la acumulación de bacterias. Puede ser el inicio de una gingivitis o la manifestación de una periodontitis más avanzada.
2. Encías rojas, inflamadas o sensibles
Unas encías sanas son firmes y de un tono rosado claro. Cuando se ven enrojecidas, hinchadas o duelen al tocarlas, suele haber una infección en curso. A veces, incluso, se percibe una sensación de presión incómoda en la zona.
3. Encías retraídas (dientes que parecen más largos)
Si notas que tus dientes han cambiado de aspecto y parecen más largos, probablemente las encías se están retirando. Esto indica una pérdida de soporte del tejido y suele ser señal de una enfermedad periodontal en evolución.
4. Mal aliento persistente
El mal aliento que no desaparece, a pesar de una buena higiene, puede tener su origen bajo las encías. Allí, las bacterias generan compuestos que provocan ese olor constante y desagradable.
5. Dientes con movilidad
Cuando la infección alcanza el hueso que sostiene los dientes, estos comienzan a perder estabilidad. Si percibes que alguno se mueve o no encaja igual al morder, es una señal de alerta que requiere atención.
6. Mayor sensibilidad dental
La retracción de las encías puede dejar expuestas zonas más delicadas del diente, como la raíz. Esto hace que estímulos como el frío, el calor o el cepillado resulten molestos o incluso dolorosos.
¿Qué hacer si reconoces alguno de estos síntomas?
Lo más importante es actuar a tiempo.
En Clínica Dental Palazuelos estamos aquí para ayudarte a comprender qué está ocurriendo y ofrecerte un tratamiento personalizado que detenga el avance de la enfermedad y devuelva la salud a tus encías… y la tranquilidad a tu sonrisa.